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Kiribati

La Hermosa Bestia de la Oscuridad

La Hermosa Bestia de la Oscuridad "Bella, la menor de cuatro hermanas era en la favorita de su padre, debido a su bondad desinteresada y su actitud cariñosa.
No obstante, al pedirle una rosa blanca, pone en peligro la vida de su padre y las relaciones ideales con él, pues la rosa blanca es robada en el jardín encantado de la Bestia, quien, llena de cólera, le impone el castigo de que en el lapso de tres meses debe entregarle a su hija menor, a cambio de poner a salvo su vida. Así es como la Bella se ve obligada a vivir con la Bestia, hasta el día en que, redimido por el amor, vuelve a su condición humana trocado en un hermoso príncipe."

Para los seguidores de Bruno Betelheim (Psicoanálisis de los Cuentos Infantiles) "el cuento simboliza la animalidad integrada en la condición humana, pues en muchísimos mitos y cuentos populares se habla de un príncipe convertido por arte de hechicería en un animal salvaje o en un monstruo, que es redimido por el beso y el amor de una doncella; un proceso que, según el psiquiatra M-L. von Franz, simboliza la forma en que el ánimus (la imagen del hombre en el inconsciente colectivo femenino, según Jung) se hace consciente.

En muchos mitos, el amante de una mujer es una figura misteriosa y desconocida que ella nunca debe ver y al que sólo puede tocar en la oscuridad. De lo contrario, si enciende una luz y revela su identidad, corre el riesgo de no redimirlo de su condición monstruosa. El ejemplo está en la doncella Psique, quien era amada por Eros, pero tenía prohibido que intentara mirarlo. Eros la visitaba sólo por las noches y desaparecía al despuntar el alba. Las hermanas de Psique le advirtieron que el hombre con quien vivía era un monstruo horrible que no se atrevía a mostrarse a la luz del día. Entonces Psique, curiosa por descubrir el misterio que guardaba su amante, encendió el mechero y se enfrentó a la hermosa imagen del hombre que dormía a su lado. Pero como estaba nerviosa y sorprendida, agitó el mechero y dejó caer una gota de aceite sobre el hombro de Eros, quien despertó y la abandonó por haber visto lo que no debía. De modo que Psique pudo recuperar su amor sólo después de larga búsqueda y muchos sufrimientos."

( http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/hist/montoya3.htm )

El monstruo se oculta. No se le puede mirar: está prohibido, o fue embrujado hace siglos por una hechicera.
Hay que amarle con los ojos cerrados y la luz apagada. O hay que amarle a pesar de su apariencia repulsiva.
Yo creo que, más que la animalidad que dice Montoya, este mito simboliza la enseñanza de dejarse llevar por el deseo puro, sin pararse en minucias como la apariencia o la especie zoológica... :-)).

Imagen. Cartel cinematográfico de La Belle et la Bête, de Cocteau.
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10 comentarios

Aber -

Yo ví Shrek y me gustó mucho. Vamos a por la segunda, a ver qué tal.

Kiri -

Por cierto, sobre bellezas y bestialidades de cuento, he visto Shrek2 y la recomiendo. Es divertidísima.

Kiri -

Pues sí: la protagonista femenina es hada o bruja, según vengan dadas.
(El caso es conseguir que no nos lo pasemos bien, siendo animalas de vez en cuando, que es lo que mola de verdad.:-)))

Es verdad, Aber: frente al animus, está el ánima.
Y los dos poseen, además, su lado de luz y su lado de sombra.
Lo bueno es que algunas veces podamos elegir qué somos en cada momento: dioses, bestias, oscuridades o luces. Incluso hacer combinados.
Elegir al menos un poquito. O jugar a que elegimos y disfrazarnos.
Mi cerebro auto-endrogao, después del gimnasio y de la siesta, me recuerda a los clones de maru.

Aber -

Creo que se puede añadir otro punto de vista. La mayor parte de las veces la mujer es concebida como un medio y no como un fin en sí misma. Es un puente de unión entre el hombre (varón) y la divinidad. Es la artífice de la espiritualidad y la racionalidad en el ánimo del varón, que por una u otra razón se ve sumergido en las arenas movedizas de la animalidad, de las bajas pasiones. Las mujeres, por tanto, no son realmente mujeres de carne y hueso, sino mediadoras etéreas, poco dadas a una acción que no sea la del providencial beso. Beso que, entendido al modo platónico, supone un intercambio anímico, o mejor, una forma de insuflar algo de divinidad en el pecho del varón animalizado.

Kiri -

Subci: nadie sabe escribir cuentos. Me refiero a cuentos de estos, a mitos.
Los escriben los pueblos a lo largo de cientos de años.
Si se pone a ello un tío solo, como que no funciona.
Aunque puede haber excepciones, claro. Por ejemplo, Don Quijote.
Drácula, en cambio, no valdría, porque las leyendas de vampiros ya estaban inventadas y la novela de Bram Stoker es un recrearse.
También hay "recrearses" de estos muy guapos: se me viene a las mientes la luna-muerte de Lorca, que es un mito muy antiguo, pero que él carga de una pasión y de un fatalismo únicos.

Kiri -

Está bien darle la vuelta al calcetín, Bambi.

Aunque yo no creo que la sustancia de la historia sean los condicionantes estéticos, sino los condicionantes prejuiciosos sin más.
Tanto Psique como Bella, se enamoran del galán a pesar de que aparentemente éste no es una persona; no a pesar de su fealdad en sentido estético.
Yo creo que la categoría de monstruo no se refiere aquí a ser feo, sino a ser raro, a ser algo fuera de lo considerado normal.
Si hubiera una enseñanza, sería que, te digan los demás lo que te digan, al juzgar a alguien te fíes de tu propia intuición personal. Y que, si a ti te gusta el ser más estrambótico del mundo, o el que más miedo da, pues que sigas a tu deseo porque no te estás equivocando.
Psique, por ejemplo, cuando mete la gamba, es cuando hace caso a sus hermanas y teme que el aspecto de Eros sea monstruoso.
Enseñanza no muy común en la mayoría de los cuentos, donde el príncipe y la princesa son modelos de virtudes, de corrección y de belleza.
Lo que también es muy cierto, por otra parte, es que la tremenda responsabilidad de arriersgarse a vivir enamorada de un monstruo que al final te devore, se pone sobre mujeres, y que el resultado de esa decisión pueda consistir en un castigo terrible, encima de que han ofrecido su corazón generosamente. En eso, ahí se las compongan Psique, Bella y Pepita Pérez, ahora y siempre.
En fin, así lo veo yo, mismamente desde la propia óptica de mí misma.

Bambolia -

No sé escribir cuentos, subcielo.

No me quejo, constato. Generalmente, porque otras veces lo que hago es preguntar cuando no sé. En esta ocasión tan sólo intentaba darle la vuelta al calcetín... se me hace cuesta arriba entresacarle la sustancia a una historia, aunque sea, por ejemplo, como en esta ocasión, la de no privarse del placer por meros condicionantes estéticos, cuando la forma de transmitir esa idea pasa por recordarme, una vez más, que lo importante es moldear "mi" percepción, no la de la otra parte.

Será que estoy en la época post-adolescente...

Kiri -

Pues tengo idea de que Piel de Asno, y un poco Cenicienta, van por esos derroteros.
No obstante, es verdad que los cuentos son machistas, como la mayoría de las tradiciones.
Los mitos son estructuras de la imaginación colectiva y contienen mucha información diversa sobre cosas que están sucediendo a la vez. Por eso son susceptibles de varios niveles de interpretación, según los tomes de una forma o de otra.
Es cierto que muestran instantáneas de sociedades radicalmente clasistas, pero también es cierto que muestran intuiciones muy inteligentes sobre el ser humano.
Sólo hay que quitarles a los cuentos la puntita de la moraleja, como su fuera la parte verde de un puerro, y aparece un mito enterito y verdadero.
Y no divago más de momento, que tengo hambre.
Pero volveré, volveré...

subcielo -

escríbelo tú y no te quejes más.

:-P

Bambolia -

Haciendo de abogado del diablo: o quizás, sólo quizás, significa que siendo mujer, el gusto o la preferencia es algo a eliminar, por aquello de que como todos no son guapos ni esbeltos -o como fuesen los gustos a lo largo de la historia-, de alguna manera hay que hacerle sentir a la mujer en la obligación-necesidad de seguir amando, aunque le desagrade lo que tiene al lado.

¿Existe algún cuento que sea al revés, de mujeres feas amadas por hombres hermosos?
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