Blogia
Kiribati

Depredadores

Depredadores "Entre los lobos, cuando la hembra deja a las crías para ir a cazar, los pequeños intentan seguirla al exterior de la guarida... Entonces ella les ruge, se abalanza sobre ellos y les pega un susto de muerte para obligarlos a huir y regresar corriendo a la guarida. La madre sabe que sus criaturas...ignoran aún quién es el depredador y quién no. Pero...ella se lo enseñará por las buenas o por las malas.
Como los lobeznos, las mujeres (pongamos las personas; el libro dice mujeres porque está dirigido a ellas) necesitan una iniciación parecida en la que se les enseñe que los mundos interior y exterior no son siempre lugares placenteros. Muchas mujeres ni siquiera han recibido las lecciones básicas que una madre loba les da a sus crías acerca de los depredadores...Por ejemplo:
-si es amenazador y más grande que tú, huye;
-si es más débil, la decisión de lo que quieres hacer es tuya;
-si está enfermo, déjalo en paz;
-si tiene púas, veneno, colmillos o garras afiladas, retrocede y aléjate en dirección contraria;
-si huele bien, pero está enroscado alrededor de unas mandíbulas de metal, pasa de largo"

(Clarissa Pinkola Estés, "Mujeres que corren con los lobos")
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

20 comentarios

Kiri -

Estoy de acuerdo, guapa.
En realidad, opino que la racionalidad por sí sola no es un invento ni un calmante. Es el exceso de racionalidad lo que mutila al ser humano, por ser una manera como otra cualquiera de reprimir sentimientos.
Sólo que los sentimientos (la ira, el deseo, el miedo...) no desaparecen sólo porque a uno se le antoje y siempre salen a flote, de una manera o de otra.
En nuestra sociedad, salen a menudo en forma de enfermedades, de tanto como los hemos intentado distorsionar y castrar.
También creo que la moral imperante en cada momento, suele ser un arma para que los poderosos mantengan el poder. La moral católica es el ejemplo perfecto de esto.
Lo que pasa es que ha venido a sustituirla la moral del dinero, que es igual o peor.

Gru -

Yo creo, y es mi opinión personal, claro, que la sociedad patriarcal machista también es perjudidicial para los hombres porque les obliga a seguir unas pautas de comportamiento demasiado rígidas, que no siempre se corresponde con lo que uno es, por mucha testosterona que tenga.

Por ejemplo: ¿por qué un hombre no puede llorar? Si ellos también sufren.

Se ha valorado tan sólo la agresividad del macho y la fortaleza física, como si fuera tan sólo eso. Y es más que eso.

Es cierto que hay hombres que son sólo eso, pero muchas veces están en el límite de la psicopatía, que no es, ni mucho menos, el estado natural del hombre.

Y bueno, la valoración social de la mujer ya la conocemos bien, y ha sido la más perjudicada en todo este rígido proceso cultural de milenios.

Por eso a mí la cuestión cultural me da tanto yuyu. Porque suele ser una forma de joder la vida.

Gru -

(se me ha ido...)

(...) aunque tenga rabo y colmillos. Y ya es mucho.

Gru -

Evidentemente, la racionalidad no lo explica todo, ni mucho menos, pero demonizar a un animal no es precisamente una señal de racionalidad sino de miedo irracional llevado al límite. Ha sido en el siglo de la racionalidad cuando se le ha empezado a dar valor al animal por si mismo y a respetar su hábitat. Y la satanización y deificación de los animales se ha llevado a cabo en muchas culturas como una forma de creer y superar la incertidumbre. Porque el humano necesita creer en algo, el vacío de la incertidumbre, el no saber qué va a ser de él le produce una tremenda angustia.

Yo creo que nos guiamos por impulsos irracionales y que la racionalidad tiene el fin de tranquilizar. Pero bendita sea esa tranquilidad, cuando llega, a pesar de que se base en una racionalidad controvertida y demasiado valorada. Creo que el problema son los extremos, como de costumbre. Si uno se deja llevar en todo momento por los impulsos irracionales en una sociedad tan compleja como la nuestra puede sufrir mucho por el rechazo que eso conlleva, mientras que una vida cien por cien racional es una falsedad y una porquería, porque se basa en la represión de los impulsos más básicos, lo que produce una tremenda insatisfacción.

Y aunque la racionalidad sea un invento, un calmante, un recurso, sirve, en un momento dado, para darse cuenta por ejemplo de que el lobo no es Satán, aunq

Kiri -

Y me voy a dormir a mi lobera.
Buenas noches, animales.

:-)))

Kiri -

El desequilibrio comenzó cuando se atribuyó mayor importancia social a lo que hace más ruido y es más espectacular, y menos a lo íntimo y emocional.
Esto último es la raíz de lo femenino.
Por supuesto, hay cazadoras como hay alimentadores.

Creo que es necesario que aprendamos todos a ser las dos cosas.
Las alimentadoras tienen que atreverse a salir a la palestra y no esconderse de sus triunfos; y los cazadores tienen que dejar el hacha de sílex a la entrada de la cueva.
Y nos resistimos bastante, es curioso.

Kiri -

Se trata, en realidad, de equilibrar las cosas, puesto que actualmente se encuentran desequilibradas, y esto provoca bastante infelicidad.
Por ejemplo: nuestra sociedad occidental pone en la cúspide del triunfo personal lo material. Tener mucho dinero, tener muchas cosas, "tener" una familia modélicamente feliz...
Es decir, la ostentación de cosas que brillan.
Este orden de prioridades conduce a muchísima gente a vivir de cara al exterior.
A mí no me parece que haya satisfacción en ese funcionamiento.

Yo creo que la ostentación de trofeos nace en el seno de las sociedades patriarcales, donde los logros del mejor proveedor de alimentos para la tribu, se celebran con la apoteosis del cazador, que podrá después convertirse en jefe y más tarde en rey.
Bueno, esta es una aproximación algo superficial y cutre, pero tal vez no demasiado errónea.

Claro, tiene que haber cazadores, pero no sólo tiene que haber cazadores.

Existe,una vez terminada la caza, un mundo dentro de la tribu, donde la carne ya cazada se reparte, se conserva y se prepara. Cuando se alimenta a un miembro de la tribu con esa carne, se le está otorgando a la vez la atención y el afecto que necesita para sobrevivir.
El sistema forma un todo: con la astucia y con la fuerza se caza. Con el sentido común y con el corazón, se reparte y se alimenta.

Kiri -

Y sí, la comparación con el lobo a mí me encanta, porque me enloquecen los lobos.
Es más bien una identificación poética, creo. A la autora también le deben gustar.

Sí, sí, claro que hay hombres muy sensibles, pero nuestra cultura está elaborada sobre patrones morales machistas. No se trata de culpar a los hombres, individualmente considerados, sino de volver a lo considerado culturalmente "lo femenino": la ternura, el cuidado, lo instintivo.
Todo lo tradicionalmente considerado histeria, debilidad y locura.

Kiri -

Sí, es cierto que el miedo y el rechazo a lo salvaje tenía un punto de partida práctico; pero, sobre eso, se elaboró una aureola demoníaca acerca de los lobos y otras criaturas, plasmada en leyendas y tabúes, como algo que las sociedades humanas temían porque escapaba a su control.
El hombre, para bien o para mal, es un fabulador nato.
Todo lo que no se deja domesticar da mucho miedo, se sataniza, se persigue y se intenta exterminar.
Para ser sincera, no tengo buena opinión de nuestra racionalidad.
Me parece, cuando se lleva al extremo, una cara más del miedo, puesto que todavía hay muchas cosas en el mundo de las que se desconoce la causa. Buscar los motivos en lo conocido y sólo en lo conocido, tranquiliza pero no resuelve. Y hasta la racionalidad más estricta es subjetiva.
Es verdad, sí, que todo tiene su causa y que, con toda probabilidad, las causas de los hechos naturales también son naturales.
Lo que no es verdad es que dos y dos siempre dén cuatro.
Pero esto son elucubraciones.

En realidad, para mí se trata de no dar la espalda a las emociones ni a los instintos, puesto que ocupan un lugar en nuestro cerebro tan importante o más que el pensamiento racional.

Gru -

A mí la comparación de una loba con una mujer no me parece acertada más que como metáfora. Somos animales, de acuerdo, primates, en concreto, y actuamos como los mamíferos (sí, en eso igual que los lobos). Nuestras sociedades se parecen mucho más a las sociedades de los primates, que son complejas y variopintas, con jerarquías y roles, y es ahí donde conviene investigar. En cuanto al lobo, ha sido temido y torturado, como tantos otros animales, por razones distintas (aunque también ha sido bien tratado, como la madre adoptiva de Romulo y Remo), pero no es un animal tan cercano a nosotros como los primates, que son los que nos pueden dar las claves.

Ahora, cualquier, arpoximación a nuestro instinto animal y a lo que somos como animales me parece muy positiva e interesante, Kiri.

Gru -

Tradicionalmente, a la mujer, en nuestra cultura, se la ha relacionado con muchos animales, entre otros el famoso Basilisco, de una forma despectiva, pero también se ha hecho con los hombres que no respondían a lo que un modelo social esperaba de ellos. Si bien, es cierto que las mujeres, por su rol, se llevaban la peor parte. Pero la cultura de la religión y de la "hombría" ha hecho mucho daño en ambos sexos.

Por ejemplo, los hombres se iniciaban sexualmente en burdeles, lo que era muy humillante tanto para ellos (si eran mínimamente sensibles, que los hay y muchos) como para las prostitutas, que desempeñaban un trabajo despreciado pero hipócritamente considerado necesario para salvaguardar la honra de las doncellas casaderas.

Gru -

Bueno, hay otros animales salvajes que también han sido perseguidos, por ejemplo el zorro. Evidentemente, el lobo es un animal que representa un peligro para el hombre siempre que se haya alimentado de carne humana en alguna ocasión. Si no, no representa un gran peligro, al menos no más que un perro grande.

El problema es que durante siglos, debido a las guerras y muertes en el campo de gente que se quedaba sin enterrar, ahbía muchos cadáveres humanos por ahí sueltos que servían de alimento a los lobos y otros animales. Por eso eran potencialemente peligrosos, y al temerlos, los intentaban cazar. También suponían un peligro para los rebaños, que era el sustento de muchos campesinos, lo que no les hacía ninguna gracia.

Ahora, es diferente, porque el lobo está casi extinguido (no cebado con carne humana), y exceptuando el peligro que supone para algunos rebaños, a los que el gobierno les paga las pérdidas causadas por este animal, no hay mayor problema, por lo que ha dejado de ser un "enemigo" y se le empieza a respetar su hábitat.

Kiri -

La autora defiende la tesis de que la naturaleza más primaria e instintiva de "lo femenino" (entendido como arquetipo) ha sido reprimida incansablemente por la cultura, y preconiza un redescubrimiento de la psique instintiva natural, asociada a las mujeres.
Porque verdaderamente, para mí que el mundo este, que parece peleado con la Naturaleza entera, con todo tan super-hiper-mega-racionalizado...pues como que no. Que no funciona.
Somos animales y parece que no nos mole lo de ser animales.
Yo cada vez soy más animal, y tan contenta.

Kiri -

Gru: lo has expresado perfectamente.

Este libro es un descubrimiento. Otro párrafo:
"Los lobos sanos y las mujeres sanas comparten ciertas características psíquicas: una aguda percepción, un espíritu lúdico y una elevada capacidad de afecto...Son también extremadamente intuitivos y se preocupan con fervor por sus vástagos, sus parejas y su manada. Son expertos en el arte de adaptarse a las circunstancias siempre cambiantes y son fieramente leales y valientes.
Y, sin embargo, ambos han sido perseguidos, hostigados y falsamente acusados de ser voraces, taimados y demasiado agresivos y de valer menos que sus detractores. Han sido blanco de aquellos que no solo quieren limpiar la selva sino el territorio salvaje de la psique, sofocando lo instintivo hasta el punto de no dejar rastro de ello."

Gru -

¿La loba previene a los lobeznos de los efectos nocivos de las mosquitas muertas? En fin, algo falla en el ecosistema. :-P

Kiri -

Cierto.
Mosca muerta=tarántula viva. Pero mucho más feas.
Puag.

Gru -

Bueno, las mosquitas muertas tienen aún más mérito depredador (son las reinas de la depredación, y cada vez que veo una salgo huyendo), pero es cierto que las ovejitas esquilmanos el monte pastando en manada. Somos así como depredadoras vegetarianas, que se lleva mucho ahora y tal.

Kiri -

Erizón: enséñales la púa grande, verás como no se van, jaajaja.
Qué animal soy, joer, con lo fisna que parezco a veces.

Esto, Gru...las depredadoras más peligrosas de la madre naturaleza son las ovejas, que conste,:-P

Gru -

Bueno, las lobas también son depredadoras, y bien peligrosas. :P

Erizón -

Nuni nuni, que yo aunque tenga púas toy mu regueno nena ericillas, no os vayáis en dire contraria
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres