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Kiribati

La Sombra

La Sombra

Los deseos más elementales y antisociales del hombre dieron origen, según Jung, al mito de la Sombra. Todas aquellas pulsiones que aprendemos a reprimir en los primeros años de vida, para hacernos dignos del amor de nuestros padres, y que luego hemos de recuperar y reciclar en la vida adulta para integrarlas en nuestra personalidad: es nuestro deseo de agredir para conseguir lo deseado, en una palabra.
En las leyendas antiguas, la Sombra se simboliza en seres que permanecen ocultos y prisioneros, como el gigante indio Zammurrad, condenado a vivir siempre en el interior de un pozo.
Si la Sombra escapa, destruye y autodestruye. (David Fontana, El Lenguaje de los Símbolos)

" en la teoría junguiana también hay espacio para el sexo y los instintos. Éstos forman parte de un arquetipo llamado la sombra. Deriva de un pasado pre-humano y animal, cuando nuestras preocupaciones se limitaban a sobrevivir y a la reproducción, y cuando no éramos conscientes de nosotros como sujetos.

Sería el “lado oscuro” del Yo y nuestra parte negativa o diabólica también se encuentra en este espacio. Esto supone que la sombra es amoral; ni buena ni mala, como en los animales. Un animal es capaz de cuidar calurosamente de su prole, al tiempo que puede ser un asesino implacable para obtener comida. Pero él no escoge ninguno de ellos. Simplemente hace lo que hace. Es “inocente”. Pero desde nuestra perspectiva humana, el mundo animal nos parece brutal, inhumano; por lo que la sombra se vuelve algo relacionado con un “basurero” de aquellas partes de nosotros que no queremos admitir.

Los símbolos de la sombra incluyen la serpiente (como en el Jardín del Edén), el dragón, los monstruos y demonios. Usualmente guarda la entrada a una cueva o a una piscina de agua, que representarían el inconsciente colectivo. "
(C.George Boeree)...http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/jung.htm

Desde el Génesis hasta Tolkien, desde el Lobo de Caperucita hasta Star Wars, el Señor Oscuro y su mundo nos acompañan y aguardan en la trastienda, como parte inseparable de nosotros mismos que son.

Yo No Quiero Más Luz...

Yo No Quiero Más Luz...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol
todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.

(Miguel Hernández)

No tengo ganas de ná

No tengo ganas de ná

De mañana no pasa:Pharmaton Complex.

Y no sé qué escribir.

Me he quedao sin pilas.

Voy a tumbarme.

Mi horóscopo semanal

Mi horóscopo semanal

Y ahora voy a poner aquí mi horóscopo semanal personalizado, que me envían de forma gratuita los atrólogos del Rey Arturo.

Estimada Amelia,
A lo largo de esta semana tu planeta regente se encontrará a sus anchas, debido a que ahora transita por una de sus Casas. Este planeta es conocido como Mercurio el mensajero alado de los Dioses, por una parte es el responsable del que seas en muchos casos una persona estresada y nerviosa, pero por la vertiente más positiva es lo que indica que seas tan inteligente, versátil, adaptable y observador. Que tu regente se encuentre transitando el sector del éxito y la profesión sugiere una época de realización en el ámbito profesional, el logro de alguna meta y una sensación de éxito. Es probable que ahora te reconozcan el esfuerzo realizado previamente, además de Mercurio en la Casa X, tienes al Sol que siempre aporta períodos de brillo, reconocimiento y realización. Cualquier situación que signifique para ti un obstáculo o una demora puede resolverse fácilmente si te atreves a renovar algunos conceptos, aprovecha el consejo o la visión futurista de tus socios para encontrar una nueva salida a la situación que ahora estas manejando. El miércoles puede ser un día excelente para medir fuerzas con personas radícales o con gente superficial y regenerar en profundidad situaciones que competen al hogar, la familia o el ámbito profesional.

Palabras

Palabras

Tengo miles de palabras tuyas guardadas, en las trescientas seis cartas que me escribiste en estos años.
Como te decidiste a permanecer tan lejos y tan cerca...
Y verás: trescientas seis cartas son muchas cartas.
Acuérdate que apareciste de pronto, como una corriente de aire que empuja y abre la ventana, sin que nadie lo pudiera evitar. Cuando levanté la cabeza, ya estabas allí.
"¿Se te puede no querer?, me preguntaste, "¿es que acaso se te puede ignorar?".
No te diste cuenta, pero yo me preguntaba lo mismo sobre ti.
Luego pasaron años; años, sí...¿y a dónde fueron?.
Lo malo es que anoche me percaté de que te habías vuelto translúcido, como si el agua de una lluvia poderosa te estuviera borrando.
Hoy, al amanecer, eras ya completamente transparente.
Y ahora mismo, dirijo la mirada hacia ti y apenas si se te distingue como una tenue silueta dibujada en la pared.
Sí, claro, mi sentimiento es el mismo, eso no se ha borrado, pero, ¿cuánto durará sin tu presencia? No confíes tanto en mi memoria: ya soy casi una mujer anciana. Y tú eres aún más anciano que yo.
Pero dime, ¿es que acaso vas a dejarte borrar sin más?
¿No vas a rebelarte, ni a protestar siquiera un poco?
¿Cómo puedes permitir que te olvide, que transcurra más tiempo y que, un día próximo, ni siquiera recuerde ya tu nombre?
¿Cómo puedes, dí?
¿Tantas palabras para eso?
Yo creía que estábamos tejiendo un tapiz con ellas, o una alfombra mágica para poder volar hacia los Mares del Sur, en esos días en que hace tanto frío aquí fuera.
Y resulta que sólo arrojábamos sopas de letras a la nada.

Lástima.

De verdad: lástima.

La Dama de Shalott

La Dama de Shalott

Aambos lados del río se despliegan

sembrados de cebada y de centeno

que visten la meseta y el río tocan;

y corre junto al campo la calzada

que va hasta Camelot la de las torres;

y va la gente en idas y venidas,

donde los lirios crecen contemplando,

en torno de la isla de allí abajo,

la isla de Shalott.

El sauce palidece, tiembla el álamo,

cae en sombras la brisa, y se estremece

en esa ola que corre sin cesar

a orillas de la isla por el río

que fluye descendiendo a Camelot.

Cuatro muros y cuatro torres grises

dominan un lugar lleno de flores,

y en la isla silenciosa vive oculta

la Dama de Shalott.

Junto al margen velado por los sauces

deslízanse tiradas las gabarras

por morosos caballos. Sin saludos,

pasa como volando la falúa,

con su vela de seda a Camelot:

más ¿quién la ha visto hacer un ademán

o la ha visto asomada a la ventana?

¿O es que es conocida en todo el reino

la Dama de Shalott?

Sólo al amanecer, los segadores

que siegan las espigas de cebada

escuchan la canción que trae el eco

del río que serpea, transparente,

y que va a Camelot la de las torres.

Y con la luna, el segador cansado,

que apila las gavillas en la tierra,

susurra al escucharla: “Ésa es el hada,

la Dama de Shalott”.

II

Allí está ella, que teje noche y día

una mágica tela de colores.

Ha escuchado un susurro que le anuncia

que alguna horrible maldición le aguarda

si mira en dirección a Camelot.

No sabe qué será el encantamiento,

y así sigue tejiendo sin parar,

y ya sólo de eso se preocupa

la Dama de Shalott.

Y moviéndose en un límpido espejo

que está delante de ella todo el año,

se aparecen del mundo las tinieblas.

Allí ve la cercana carretera

que abajo serpea hasta Camelot:

Allí gira del río el remolino,

y allí los más cerriles aldeanos

y las capas encarnadas de las mozas

pasan junto a Shalott.

A veces, un tropel de damiselas,

un abad tendido en almohadones,

un zagal con el pelo ensortijado,

o un paje con vestido carmesí

van hacia Camelot la de las torres.

Y alguna vez, en el azul espejo,

cabalgan dos a dos los caballeros:

no tiene caballero que la sirva

la Dama de Shalott.

.

Pero aún ella goza cuando teje

las mágicas visiones del espejo:

a menudo en las noches silenciosas

un funeral con velas y penachos

con su música iba a Camelot;

o cuando estaba la luna en el cielo

venían dos amantes ya casados.

“Harta estoy de tinieblas”, se decía

la Dama de Shalott.

III

A un tiro de flecha de su alero

cabalgaba él en medio de las mieses:

venía el sol brillando entre las hojas,

llameando en las broncíneas grebas

del audaz y valiente Lanzarote.

Un cruzado por siempre de rodillas

ante una dama fulgía en su escudo

por lor remotos campos amarillos

cercanos a Shalott.

Lucía libre la enjoyada brida

como un ramal de estrellas que se vé

prendido de la áurea galaxia.

Sonaban los alegres cascabeles

mientras él cabalgaba a Camelot:

y de su heráldica trena colgaba

un potente clarín todo de plata;

tintineaba, al trote, su armadura

muy cerca de Shalott.

Bajo el azul del cielo despejado

su silla tan lujosa refulgía

el yelmo y la alta pluma sobre el yelmo

como una sola llama ardían juntos

mientras él cabalgaba a Camelot.

Tal sucede en la noche purpúrea

bajo constelaciones luminosas,

un malvado meteoro se aproxima

a la quieta Shalott.

Su clara frente al sol resplandecía,

montado en su corcel de hermosos cascos;

pendían de debajo de su yelmo

sus bucles que eran negro cual tizones

mientras él cabalgaba a Camelot.

Al pasar por la orilla y junto al río

brillaba en el espejo de cristal.

“Tiroliro”, por la margen del río

cantaba Lanzarote

Deber

Deber

"Asegurarse la propia felicidad es un deber".

(Immanuel Kant)

AZUL

AZUL

Música del mar en los fiordos,
azul,
tormenta,
espuma,
incógnita:

Salpica con rocío
los tréboles del amanecer;
tiñe en cobalto intenso
las gotas que se deslizan
formando torrentes donde beben
los duendes,
los saltamontes,
las libélulas,
las hadas,
las criaturas sin nombre.

Sopla en mi oído, espectro.
Cántame la canción
que se saben todas las ballenas.
Quiero oir de tus labios
qué quiere decir nunca.

Nube pálida.
Luna de azafrán.
Sol oscuro.
Segundo.
Siglo.
Infancia.
Corazón cansado.

Ella_En_El_Cielo.
Él_En_La_Sombra.

Ven,
y trae de tu mano la poesía.

Estoy cansada

Estoy cansada

No se imagina nadie hasta qué punto.
Lo único que me retiene en esta oficina, sin pedir traslado, es la cercanía a mi casa. Claro que esto es una gran ventaja: tardo cinco minutos en coche y quince andando.
Pero es que mi oficina está llena de impresentables. Y son casi doce años aguantando a impresentables, todos los santos días laborables del Señor. Y , en una oficina de la Administración donde se atiende mucho público y cuya tasa de funcionarios impresentables está claramente por encima de la media, el trabajo que a estos últimos no se les pone en los cojones hacer, recae sobre los demás.
La cosa es que no sé si, pidiendo el traslado, me voy a meter en otro nido de impresentables, porque esas cosas no se suelen ver hasta que uno está dentro. Y encima más lejos de mi casa. O sea, la historia de más vale lo malo conocido.
Por otro lado, trabajar tantos años en el mismo sitio y con la misma gente, termina por resultar una condena. Sólo por cambiar de aires, tal vez mereciera la pena.
No sé.
Como siempre, ando hecha un lío. Y eso me cansa más todavía.

Entre la Indiferencia y la LLuvia

La monarquía española zozobra, entre la indiferencia y la lluvia

Higinio Polo
Rebelión

Terminado el almibarado despliegue informativo de todas las cadenas de televisión y casi todos los periódicos, cerrados los salones donde se había concentrado una significativa parte del parasitismo social europeo, abandonados los cursis adornos que llenaban las calles de Madrid, pagados con recursos públicos, y vueltos a casa los miles y miles de policías que aseguraban un vergonzoso despliegue de inutilidad, apenas queda nada de ese enlace entre un Borbón y una periodista, por mucho que en los días siguientes —lo sabemos— las revistas del corazón sigan llenando páginas y las mismas cadenas de televisión hinchen horas de programación con la repetición hasta el empacho de unas escenas de mal cuento infantil.

Las imágenes y los comentarios de los periodistas destacados ante la boda de Felipe de Borbón y Leticia Ortiz eran reveladores: pese al obligado entusiasmo con que debían servir el ritual, las calles de Madrid mostraban la certidumbre de la indiferencia popular, y todo se resolvía con la insistencia hasta el hartazgo de las ridículas pamelas de las señoras y las anécdotas sobre la colocación de los invitados en el banquete. Hay que recordar que, en su obsequioso entusiasmo, algunos medios de comunicación y algunos portavoces habían especulado con que las calles de Madrid quedarían congestionadas con un millón de personas al paso del cortejo. Nada de eso se ha visto. Al contrario: había más policías que ciudadanos jubilosos. Recuérdese que, según cifras oficiales, se habían movilizado casi veinticinco mil policías y funcionarios de la seguridad. Las escuetas imágenes, poco repetidas, mostraban unas calles casi vacías, y el recurso a las escenas aéreas se revelaba, así, inútil.

Una costosísima campaña de propaganda monárquica naufragaba, gracias a la lluvia, sin duda, pero también por la indiferencia popular. La burla que los ciudadanos españoles han tenido que soportar, en la mayor y más extravagante operación publicitaria de los últimos años en España, recibía así una cumplida respuesta de los ciudadanos de Madrid. En la España de los contratos basura, de la precariedad laboral, de los diarios accidentes mortales de trabajo, de la vergonzosa especulación inmobiliaria, lo más cutre y siniestro del país, los tiburones que medran en las dificultades del ciudadano, los empresarios que se enriquecen con el trabajo ajeno, los sujetos que derrochan los recursos que un buen gobierno destinaría a otros asuntos más urgentes, sonreían satisfechos por asistir al banquete, por pertenecer a la camada de esa familia real que, una vez más, mostraba su absoluta displicencia por los problemas reales del país.

Mucho tendrán que trabajar, a partir de mañana, las cucamonas de palacio y los gabinetes de propaganda para convencer al país de que esa ridícula ceremonia religiosa y esos insultantes festejos de exaltación monárquica que han congregado a un completo cuadro de esperpentos surgidos del Antiguo Régimen, han tenido alguna utilidad. Para la historia, no quedará nada, excepto la avidez de una familia que España no merece soportar, y la evidencia de que, un cuarto de siglo después, la entronización de un rey decidida por el viejo dictador fascista y la recuperación de una herrumbrosa institución como la monarquía, es contestada cada vez con más fuerza por la población.

En su perseguido día de gloria, la monarquía española quedaba marcada por la zozobra, entre la indiferencia y la lluvia.

http://www.rebelion.org/spain/040524hig.htm

Arde en tus ojos...

Arde en tus ojos...

Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.

No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aljaba negra.

Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.

—¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.

A.Machado

Pandemonium Queen

Pandemonium Queen

Pandemonium Queen nunca ordena su habitación.
Después no encuentra sus vaqueros y se enfada.
Tiene los ojos verdes, como una náyade, el cabello oscuro y las manos muy blancas.

Pandemonium Queen pregunta cómo funciona el mundo, y luego se queda pensando cuando escucha la respuesta. No, no está de acuerdo.
A veces se escapa a su Universo, con los auriculares en las orejas, mientras come doritos y mira al techo.
Nadie sabe en qué piensa.

Pandemonium Queen escribe maravillosos poemas:

"Déjame correr hacia el bosque
donde todo cobra vida por la noche,
déjame dormir en el lecho
de corales cansados de su nombre".

Pedalea en su bici que no va a ninguna parte.
Se ríe por lo bajo leyendo mensajitos en el móvil.

Pandemonium Queen se disfraza de Morticia, con su sombrero negro y sus gafas de sol.
Se ríe de las Letizias y las barbies-rosa-chicle, mientras pone la música demasiado alta.
Y, claro, cambiará el mundo, hacia un futuro utópico en el que no existirán las verduras.
Sólo pollo frito y zumo de piña.
Y canciones de los míticos rockeros que no conoció, asi como las pelis de los hermanos Coen.

Va y viene sin dar explicaciones, se esconde, llora, canta, aparece, desaparece, se pelea, se ríe a carcajadas. Para luego enroscarse, convertida en suaves plumas, ("mi mami, cuáááááánto quiero a mi mami guaaaaapa...")convertida en gatito, como cuando tenía dos años. Convertida en la niña que es.

En la Belleza que es.

Espuma de Té Verde

Espuma de Té Verde

Ahora huele a esa hierba. Suena un sitar y la luz de la tarde traerá pronto a los viejos amigos.
Aquí están, ya van llegando: son los recuerdos.
Y son tan bonitos...
Como pequeños icebergs de colores, flotan en la superficie del agua. Igual que velitas de adorno, inofensivas bujías alegres que se dejan reflejar en tus pupilas.
Pero hay que tener mucho cuidado con ellos, ya que resultan francamente peligrosos. Si te descuidas, te raptan, te atrapan y te arrastran hacia el fondo más profundo, allí donde reside el secreto que nadie puede desvelar impunemente.
Allí donde nunca te atreviste a mirar, en el enigma poderoso cuyo nombre ni siquiera deseas pronunciar.
Porque su nombre es Tú.
Así que, ¡cuidado!
Cuidado con la espuma de té verde.

Moon Sea

Moon Sea

...Tuve un amante que ensalzó mis caderas
y mi forma de amar intensa y silenciosa.
Podría ser aún como un río de luz en tus brazos.
No sé qué te retiene, si furtivo, he visto
un destello de ardor en tu gesto al pasar.

Can I go forward when m y heart is here?

No conozco la astucia,
no soy como la hoja del chopo
que en oruga se oculta y arracima
antes de dar su tierno cuerpo al viento,
soy clara y sin pudor,
soy entera y tajante,
y no sé seducir.

"Eros" 1981

(Clara Janés)

Yo

Yo

Hace mucho, muuuuuucho tiempo, en un lejano país... Cuando aún no se había inventado el huevo Kinder ni las palomitas de microondas, había una niña que se lo creía todo, aunque jamás hubiera sospechado hechos como el que los escoceses, bajo la faldita, llevaran el culo al aire.
Por cierto, esto aún me sigue resultando asombroso.
Con el frío que hace por allí, tendrán sabañones en los huevos las pobres criaturas.
Bueno, me estoy alejando del tema.
El caso es que iban fotógrafos por los coles y hacían su negociete sacando retratos a los niños, para que luego los compraran los papás.
A mí me parece que este fotógrafo, el de esta foto mía que me he encontrado en un viejo álbum, y que mis amigos M.J. y R. han tenido la gentileza de escanear, bueno, el fotógrafo éste era bastante bueno.
Aunque la modelo no desmerece, ¿eeeeh?

La Isla del Lago de Innisfree

La Isla del Lago de Innisfree

Me levantaré y me pondré en marcha, y a Innisfree iré,
y una choza haré allí, de arcilla y espinos:
nueve surcos de habas tendré allí, un panal para la miel,
y viviré solo en el arrullo de los zumbidos.

Y tendré algo de paz allí, porque la paz viene goteando con calma,
goteando desde los velos de la mañana hasta allí donde canta el grillo;
allí la medianoche es una luz tenue, y el mediodía un brillo escarlata
y el atardecer pleno de alas de pardillo.

Me levantaré y me pondré en marcha, noche y día,
oigo el agua del lago chapotear levemente contra la orilla;
mientras permanezco quieto en la carretera o en el asfalto gris
la oigo en lo más profundo del corazón.

(William Butler Yeats)

El Duende Azul

El Duende Azul

Suele dejarse ver cuando ya se aproxima el abismo.
En una noche cualquiera, observarás que la luna se vuelve tan brillante como una medalla de plata recién bruñida. En seguida aparecerá él, primero envuelto en un polvillo argénteo y luego convertido en una silueta diáfana dibujada en añil. Solo, muy solo en el centro de la noche. Y silencioso, aunque, al escuchar atentamente, sentirás una ligera melodía de hojas de acacia mecidas por un viento de verano.
Si te quedas quietecito, como un niño muy, muy bueno, te elevará por los aires, te columpiará entre sus grandes manos y volverás a ser pequeño y confiado. Da un poco de vértigo pero también da mucha risa, igual que si te hicieran cosquillas.
Después te acunará junto a su pecho.
Y dormirás.
Dormirás, porque para eso ha venido: para dormirte.
Para acariciar los puntitos eléctricos de tu cerebro, de forma que la vida no te duela más que lo imprescindible.
Sólo él, el Duende Azul, sabe llevar a cabo esta delicada tarea con toda maestría.
Y, como soplará muy suave en tu frente, tus sueños se poblarán de imágenes increíblemente bellas, libres por completo de la dictadura de la lógica.
Cuando te despiertes, el Duende Azul ya se habrá marchado.
Quedará el recuerdo y una certeza interior: que la belleza existe.
Que es tuya.
A pesar de todo.

A Tus Pies, Muñeco *

A Tus Pies, Muñeco *

Hace breves instantes, he solicitado a un amigo mío la gracia de una foto de sus pies.

Tal vez he resultado algo descarada. Se ha quedado un poco sorprendido y me ha preguntado si lo estaba diciendo en serio.
Pues es que, lo confieso, a mí me pierden los pies de los tíos. Siempre que estén limpitos y perfumaditos, claro.

¡Qué gozada, la visión de unos pies desnudos sobre el fondo de unas sábanas con estampado de margaritas! Una habitación a media luz, a la hora de la siesta; un ventilador; una par de copas de cava sobre la mesilla...Y esos pies, que están pidiendo a gritos ser acariciados y lamidos con fruición. Mi imaginación se desboca, vuela, se desparrama de dedito en dedito...este pide pan, este dice que no hay...pinto, pinto, gorgorito.
Y ese recóndito punto en los tobillos, donde resbalan con lujuria las yemas de mis dedos.
Y esa curva del empeine,altanera, aquitectónica, que me podría pasar admirando horas y horas, como si fuera una de las columnas del Partenon.

Bueno, en foto no es lo mismo, claro. Pero es que tampoco nunca he pedido yo a nadie por internet una foto erótica, de sus pies ni de su pilila ni de nada. Y no sé, yo creo que ya estoy en edad de empezar a frecuentar ciertas perversiones, que, al fin y al cabo, tampoco hacen daño a nadie.
Vamos, que he decidido darme a esto de la perversión podológica.

Por lo tanto, amigo mío, reitero mi ruego aquí en público, ante la notabilísima asamblea que frecuenta esta bitácora: por favor, agarra tu cámara digital esa tan chula que tienes, y envíame una foto de tus pies, a fin de saciar mi perversión incipiente.

Anda, hombre, no seas así.

Quedo expectante.

(*) El título de este inspirado artículo es gentileza de Sokol, a quien agradecemos encarecidamente su colaboración involuntaria.

Dublin Bridge

Hay una bestia oscura en el asiento de atrás.
Creo que viaja conmigo desde hace unas horas.
O tal vez me acompañe hace mucho más tiempo.
Ya no puedo saberlo con exactitud.

Puedo notar su aliento abrasando mi nuca
y, cuando me atreva a afrontar su reflejo,
contemplaré un par de ojos púrpura en el retrovisor.
Me está mirando, porque siempre espera.

Hay un lobo negro en el asiento de atrás.
Yo sé que nunca se sacian ni su sed ni su hambre,
y que su vida de fiera se llama desesperación,
y que él es inocente de la sangre que bebe
y de los huesos que hace crujir con sus colmillos.
Huesos anónimos y sangre ausente de nombre.

Dublin Bridge: eso dicen los signos.
Hay un animal hambriento aguardando a mi espalda.
Demasiadas luces se van quedando atrás.
LLueve.
Demasiadas horas perdidas.
Demasiadas mentiras, ¿y ahora qué?

Ahora hay una fiera hambrienta,nacida de tinieblas,
que acecha silenciosa en el asiento de atrás.

(Amelia, Octubre de 2003)

Y más Baudelaire

Y más Baudelaire

Nous aurons des lits pleins d'odeurs légères,

Des divans profonds comme des tombeaux,

Et d'étranges fleurs sur des étagères,

Ecloses pour nous sous des cieux plus beaux.

Usant à l'envi leurs chaleurs dernières,

Nos deux coeurs seront deux vastes flambeaux,

Qui réfléchiront leurs doubles lumières

Dans nos deux esprits,ces miroirs jumeaux.

Un soir fait de rose et de bleu mystique,

Nous échangerons un éclair unique,

Comme un long sanglot,tout chargé d'adieux;

Et plus tard un Ange,entr'ouvrant les portes,

Viendra ranimer,fidèle et joyeux,

Les miroirs ternis et les flammes mortes.

(La Mort des Amants)

Traducido, más o menos:

"Tendremos lechos llenos de aromas ligeros,
divanes tan profundos como tumbas,
y extrañas flores sobre los estantes
abiertas para nosotros bajo cielos más bellos.

Empleando a su deseo sus últimos ardores
nuestros corazones serán dos grandes antorchas
que reflejarán sus dobles luces
en nuestros espíritus, esos espejos gemelos.

Una noche hecha de rosa y de azul místico,
arderemos en un único relámpago
como un prolongado llanto lleno de adioses.

Y más tarde un Ángel, entreabriendo las puertas,
vendrá a reanimar, fiel y alegre,
los espejos apagados y las llamas muertas"